All for Joomla All for Webmasters

LogoMIEPIweb_PNG.png

¿Que es la oración?



              En esta ocasión abordamos un tema impresionante que cautiva el interés de los más escépticos que probablemente aun no comprenden EL PODER DE LA ORACION.

Por tal motivo, trataremos de descubrir la cima más alta y gloriosa de una verdadera relación con Dios. Jeremías 33:3. Nos da la pauta, cuando inspirado por Dios nos dice: CLAMA A MI, Y TE RESPONDERE, Y TE ENSEÑARE COSAS GRANDES Y DIFICULTOSAS QUE TU NO SABES.

En primer lugar, tenemos que considerar que la palabra “Oración”, proviene del hebreo Te pillah, cuyo vocablo se encuentra 77 veces en hebreo, y es, el término más común que se identifica como “Nombre” tal cual lo describe el libro del Profeta Isaías en el capítulo 56, versículo 7. Que reproduzco para su comprensión: “Yo los llevaré al monte de mi santidad, y los recrearé en mi CASA DE ORACION; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; PORQUE MI CASA, CASA DE ORACION SERÁ LLAMADA DE TODOS LOS PUEBLOS.” Hecho que se verifica por medio de Nuestro Señor Jesucristo cuando dijo: “…ESCRITO ESTA: MI CASA, CASA DE ORACION SERÁ LLAMADA;…” (Ver San Mateo 21:13)

En el buen sentido, del objetivo, la palabra “Oración” es aceptable como “Nombre”, entendiendo que “JEHOVA ESTA EN SU TEMPLO, CALLE DELANTE DE EL TODA LA TIERRA.” Por ende, el aludido concepto, no nos es desconocido; cuando los maestros de instrucción primaria lo enseñaron en la escuela, cuando aprendíamos que “para expresarnos” hiciéramos “una oración” con verbo sujeto y predicado. Dicha referencia tiene el efecto de producir el dialogo, la plática y sobre todo, la relación más especial entre los seres humanos. Cuanto más cuando aprendemos a ORAR en la Casa de Dios, llegamos a alcanzar una perfecta relación con Dios, la cual definimos muchas veces como COMUNION CON DIOS.

En consecuencia de lo anterior, es esta la forma y manera de sumergirnos con el corazón en la Gracia Redentora de Nuestro Señor Jesucristo, cuyo encuentro real nos permite un contacto personal y directo para expresarnos delante de EL.

Ahora bien, en este momento es imprescindible sondear la Biblia, para saber en qué momento las Sagradas Escrituras nos permiten ver nuestra necesidad de “orar” en el nombre del Señor para hallar un contacto con EL. Esta situación la visualizamos en el Libro del Génesis, Capítulo 12, versículos 7 y 8. Los cuales refieren que se “… Apareció Jehová a Abram (en Moreh, Sichem conocido como Valle de Canaán). Y EDIFICO UN ALTAR A JEHOVA QUE LE HABIA APARECIDO.” Y añade el siguiente versículo: “… E INVOCO EL NOMBRE DE JEHOVA.” Texto que debemos desglosar a la luz de la palabra de Dios, según lo muestra la Epístola a los Romanos en su Capítulo 11: 1 al 5. Resaltando el versículo 1, cuando alude a Abraham. Pero especifica “… A SU PUEBLO, AL CUAL ANTES CONOCIÓ. ¿O no sabéis que dice de Elías la Escritura? COMO HABLANDO CON DIOS…” Y el versículo 4, precisa: “MAS ¿QUE LE DICE LA DIVINA RESPUESTA? Comentario que culmina con el versículo 5, que expresa: “ASI TAMBIEN, EN ESTE TIEMPO HAN QUEDADO RELIQUIAS PARA LA ELECCION DE SU GRACIA.”

Por otro lado, recurro a la enseñanza recibida por mi pastor, cuando nos decía que: “LA ORACION ES LA LIBRE EXPRESION DEL ALMA”. Tal como lo infiere el Libro de los Proverbios en su Capítulo 15, Versículos 26 y 29. Que dicen: “Abominación son a Jehová los pensamientos del  malo: MAS LAS EXPRESIONES DE LOS LIMPIOS SON LIMPIAS.” Y establece con claridad que: “LEJOS ESTA JEHOVA DE LOS IMPIOS: MAS EL OYE LA ORACIÓN DE LOS JUSTOS.”

Es pues, importante, distinguir de primera mano lo que llega a suceder con una persona a quien muchas veces la “identificamos” como “Una alma nueva”. Obvio, que lo expresamos por fe, ya que todavía no le ha nacido el “Sol de la Justicia”. Por lo tanto, dicha persona no sabe “orar”, ella tendrá que ser invitada a doblar sus rodillas, y, el siervo de Dios va hacer el papel de “intercesor”. Va a orar por la “Salvación de esa persona. El Siervo de Dios va a clamar por el “perdón de sus pecados” imponiendo suavemente sus manos sobre su cabeza. Si la persona, “abre su corazón y su mente en forma profunda, tendrá la oportunidad de emitir con sinceridad alguna de SUS EXPRESIONES DE SU ALMA y seguirá en oración, las palabras que emite el pastor como “Señor ten misericordia”, “Ten piedad”, “Perdóname”, “Límpiame” o “Sálvame”. El resultado de esto, es que va a tener como grata experiencia la “Gracia de Dios”. Va a experimentar: ”La Paz de Dios”, al grado de derramar sus lagrimas y su corazón con temor ( no miedo sino, reverencia) y si realmente se arrepiente de sus pecados que son una barrera para que Dios le escuche. El Señor, se va a manifestar en dicha persona, generando el “Deseo” de buscarle, de acudir al templo viniendo a cumplirse lo que dice la Biblia en los Salmos 103: 1 al 5 y 122:1; Miqueas 7:18 al 19, de este último,  reproduzco por su importancia para los que no se han arrepentido y no tienen la libertad de entrar al “Trono de Dios”. y que infiere: “¿Qué DIOS COMO TU, QUE PERDONAS LA MALDAD, Y OLVIDAS EL PECADO DEL RESTO DE SU HEREDAD? No retuvo para siempre su enojo, porque es AMADOR DE MISERICORDIA.” “EL TORNARA, EL TENDRA MISERICORDIA DE NOSOTROS; EL SUJETARA NUESTRAS INIQUIDADES, Y ECHARA EN LOS PROFUNDOS DE LA MAR TODOS NUESTROS PECADOS.”

Algunos pueden preguntarse, y otros, que quizás lo saben pero se olvidan de la infinita misericordia de DIOS, no alcanzando percibir que: EL PECADO ES UNA BARRERA (UNA PARED) ENTRE DIOS Y NOSOTROS, el cual veda que nuestra “ORACION”. Sea de bendición. Y ese respecto lo Biblia lo dice: (Leer) Jeremías 11: 7, 8 y 11. Importante escudriñar el Capítulo 8 del Profeta Ezequiel. Y Capítulo 9:3 al 13 del Profeta Daniel. Para tener una verdadera relación y comunicación con EL SEÑOR. Efesios 2:14. “Porque el es nuestra paz, que de ambos hizo uno, DERRIBANDO LA PARED INTERMEDIA DE SEPARACIÓN;” SUPLICO LEAN Isaías Capítulo 59: Versículos 1 al 15.

Nosotros tenemos que entender que Dios nos habla de una o dos maneras, para que el hombre entienda. Lean por favor Hebreos 1: 1 al 4.  

La oración en suma es importante y necesaria para todo ser humano, más para los que ya conformamos la “Iglesia de Cristo”, por ello debemos de tomar en cuenta lo que Dijo Nuestro Señor Jesucristo en el Evangelio de San Lucas 18: 1. “Y PROPUSOLES TAMBIEN UNA PARABOLA SOBRE QUE ES NECESARIO ORAR SIEMPRE Y NO DESMAYAR.”

Así, amados amigos y  hermanos tenemos el deber de aceptar que DIOS NOS AMA, y con amor nos habla poniendo por obra su palabra en la vía y forma que infiere el Libro de Deuteronomio en su Capítulo 28. Cuyos versículos nos dicen: “Y SERA QUE, SI OYERES DILIGENTE LA VOZ DE JEHOVA TUDIOS, PARA PONER POR OBRA TODOS SUS MANDAMIENTOS QUE YO TE PRESCRIBO HOY, TAMBIÉN JEHOVA TU DIOS TE PONDRA ALTO SOBRE TODAS LAS GENTES DE LA TIERRA. “ “y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán cuando oyeres la voz de Jehová tu Dios.” “Bendito serás tú en la ciudad, y bendito tu en el campo.” “Bendito el fruto de tu vientre, y el fruto de tu bestia, la cría de tus vacas, y los rebaños de tus ovejas.” “Bendito tu canastillo y tus sobras.” “Bendito serás en tu entrar, y bendito en tu salir.” “Pondrá Jehová a tus enemigos que se levantaren  contra ti, de rota batida delante de ti: por un camino saldrán a ti, por siete caminos huirán delante de ti.” “Enviara Jehová contigo la bendición de tus graneros, y en todo aquello que pusieres tu mano; y te bendecirá en la tierra que Jehová tu Dios te da.” “Confirmarte a Jehová por pueblo suyo SANTO, como te ha jurado cuando guardares los mandamientos de Jehová tu Dios y anduvieres en sus caminos.” “Y VERAN TODOS LOS PUEBLOS DE LA TIERRA QUE EL NOMBRE DE JEHOVÁ ES LLAMADO SOBRE TI, Y TE TEMERAN.”

Quiero concluir: diciendo la importancia de lo transcrito precedentemente, CON EL FIN Y PROPOSITO DE QUE CADA UNO DE NOSOTROS NOS EJERCITAMOS CONSTANTEMENTE EN LA ORACIÓN DE OTRA MANERA, SI NO LO HACEMOS TENGAN LA SEGURIDAD DE QUE ESTAREMOS PERDIDOS Y NO PODREMOS DISFRUTAR DE LAS PROMESAS DE DIOS. Recuerden que El Señor ha prometido estar con nosotros todos los días de nuestra vida. Ya que si nos levantamos, al abrir nuestros ojos, arrodillémonos abriendo nuestros labios a Dios para darle gracias por ese nuevo día que nos regala. Santifiquemos su nombre,  y solicitemos con fe el pan nuestro de cada día (sobre todo su palabra),  y pidamosle perdón constantemente, perdonando a los que nos ofenden y nos ultrajan. Ciertamente que nos libre de la tentación, de los peligros, de las acechanzas y de los dardos del Diablo y pedirle con todo el corazón que venga por su iglesia y que en todas las cosas haga Su Santa Voluntad. No olvidando que la oración puede ser breve, de media hora, una hora, 3 horas, 6 horas, toda la noche. En el día, en cualquier lugar y ocasión. Dios nos escucha, pues El está en TODO LUGAR.

En esta ocasión hago mías las palabras de San Pablo diciéndoles: “Y oramos a Dios que ninguna cosa mala hagáis; no para que nosotros seamos hallados aprobados, más para que vosotros hagáis lo que es bueno, aunque nosotros seamos como reprobados.” “porque ninguna cosa podemos contra la verdad, sino por la verdad.” “ Por lo cual nos gozamos que seamos nosotros flacos, Y QUE VOSOTROS ESTEIS FUERTES; Y AUN DESEAMOS VUESTRA PERFECCION“ Por tanto os escribo esto ausente, por no tratar presente con dureza, conforme a la potestad que el Señor me ha dado para edificación y no para destrucción.” “Resta hermanos que tengáis gozo, seáis perfectos, tengáis consolación, sintáis una misma cosa, TENGAIS PAZ, Y EL DIOS DE PAZ Y DE CARIDAD SEA CON VOSOTROS.” 2ª Corintios. 13: 7 al 11. Que Dios les bendiga.

 

 

Su hermano en Cristo: Josué González Pérez.