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El Espiritu Santo y El Linaje Escogido



       El ministerio del Espíritu Santo ejerce su magna obra en los hijos de Dios, hay en el Nuevo Testamento siete términos diferentes que describen su obra gloriosa. Dentro de sus funciones esta  transformar a creyentes regenerados en LINAJE ESCOGIDO, UN TEMPLO, UN CUERPO, UNA NACIÓN SANTA, UN SACERDOCIO, UNA ESPOSA Y UN TESORO. El segundo versículo del primer capítulo del Génesis presenta el mundo en ruinas. La causa de su desolación y vacío no se nos explica, pero sigue una declaración de profunda importancia "Y EL ESPIRITU DE DIOS SE MOVIA SOBRE LA HAZ DE LAS AGUAS" Gen. 1:2. El Salmista explica este mover como un acto creativo "Envías tu Espíritu, Crianse:" Salmo 104:30 ¡Qué Cuadro! El Espíritu de Dios, simbolizado en las escrituras como una dócil paloma actuando sobre un mundo arruinado: caos, desolación, aguas agitadas, llamas silbantes, el fiero abismo, la noche sin estrellas, el reinado de ruina muerte y desolación. De importancia superlativa es el resultado de su obra... un mundo hermoso con paz y esperanza "Su Espíritu Adornó los Cielos; su mano crió la serpiente tortuosa" Job 26:13. "El Espíritu de Dios me hizo, y la inspiración del omnipotente me dio vida". Job 33:4. Así el Espíritu de Dios es presentado como el don de excelsitud de la divinidad cumpliendo el plan divino de la creación.

La muerte no se hallaba incluida en el programa original de Dios para el hombre. Esto es evidente por el hecho que fue introducido como la pena del pecado. "... como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, y la muerte así pasó a todos los hombres, pues que todos pecaron."

Por esta razón la Palabra inspirada revela que los hombres físicamente vivos, son considerados ante Dios como "Muertos en delitos y pecados" Efes. 2:1. La palabra "muerte" se usa consistentemente desde Génesis hasta Apocalipsis para expresar un cambio de medio ambiente, y un estado de existencia, pero nunca se usa para describir la cesación de la existencia. Por el pecado se cambio la naturaleza del hombre y también su medio ambiente, y el cambio ha sido tan completo y desesperado, y fuera de toda posibilidad de reforma, que ha causado la condena del genero humano.

Sería un espantoso pero muy saludable despertar para la raza humana si todo hombre pudiera ver que todos los que están en "Adán" se hallan sin esperanza y sin Dios en el Mundo"   

Esta raza arruinada, apresurándose en su camino hacía el juicio y la condenación final en "El Lago de fuego" presenta una desolación y destrucción más terrible, más espantosa que el mismo caos de este mundo físico, descrito en génesis 1:2. La imagen de Dios, según la cual fue creado el hombre, fue tan estropeada por el pecado, y tan desfigurada por un corazón maleado de incredulidad, que acrecienta el significado de las palabras del Señor "Vosotros de vuestro padre el diablo sois, y los deseos de vuestro padre queréis cumplir..." San. Jn. 8:44.

Las condiciones y los acontecimientos actuales a través de todo el mundo confirma la Palabra de Dios y demuestran que la civilización solo ha sido una delgada capa que logró disfrazar parcial y temporalmente la obra de Satanás, empezada en el Jardín del Edén y proseguida bajo cubierta a través de todos los siglos subsiguientes. Ahora ha arrojado el disfraz y vemos algo de la horrible y hedionda cocción que ha venido fermentando y corrompiéndose durante los años de la historia humana. Pero el cáliz de la iniquidad ya reboza y el día de cuentas y juicio se acerca rápidamente.
Sin embargo, Dios no ha abandonado a la humanidad, ni la ha dejado sin esperanza de socorro divino. La oferta de socorro siguió inmediatamente a la caída del hombre. Aun avanzó más allá, pues prometió al pecador arrepentido una vida nueva y eterna en Cristo, diferente en origen y en efecto, de la antigua vida y naturaleza adámica. En otras palabras, el plan de dios incluyó la creación de una RAZA NUEVA, y no meramente la reformación de la raza humana caída.
A fin de posibilitar la nueva creación, llevó Cristo el pecado del pecador en el calvario y abrió una fuente de purificación y perdón. Así preparó el camino para una maravillosa obra sobrenatural de regeneración, llamada EL NUEVO NACIMIENTO. "Si alguno está en cristo, nueva criatura es" 2ª Cor. 5:17. Como el Espíritu de Dios fue el agente ejecutivo de la creación adánica, así también lo es en LA NUEVA CREACIÓN "POR TANTO, NOSOTROS TODOS MIRANDO A CARA DESCUBIERTA COMO EN UN ESPEJO LA GLORIA DEL SEÑOR SOMOS TRANSFORMADOS DE GLORIA EN GLORIA EN LA MISMA SEMEJANZA COMO POR EL ESPIRITU DEL SEÑOR." 2ª  Cor. 3:18.

San Pablo pone en contraste la creación adánica con la nueva creación, diciendo "Fue hecho el primer hombre Adán en ánima viviente; el postrer Adán en Espíritu vivificante. El primer hombre, es de la tierra, terreno: el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo. Y como trajimos la imagen del terreno, traeremos también la imagen del celestial" 1ª Cor. 15:45,47,49.

El Señor Jesucristo dijo a Nicodemo "De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de Agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de dios" Sn. Jn. 3:5.

El Espíritu de Dios es quien hace nacer a Cristo en el Espíritu del creyente arrepentido. Por tanto, dice San Pablo "El que se junta con el Señor, un Espíritu es " 1ª Cor. 6:17. Explicando el apóstol Pedro como los creyentes llegan a ser participantes de la naturaleza divina 2ª Ped. 1:4.

La nueva creación es una obra de Dios postergada  y progresiva. Lo que se revive en la obra divina de la regeneración es sólo el Espíritu de los creyentes; los cuerpos, aunque también reciben cierta bendición temporal, siempre permanecen cuerpos "corruptibles" y se hallan ya en la sepultura o bajo sentencia de muerte postergada. La redención de los cuerpos de los creyentes espera el regreso de Nuestro Señor Jesucristo, cuando los cuerpo de los creyentes vivos serán transformados, y los muertos resucitarán obteniendo cuerpos incorruptibles "También nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, es a saber, la redención de nuestro cuerpo." Rom. 8:23. "He aquí os digo un misterio: todos ciertamente no dormiremos, más todos seremos transformados, en un momento, en un abrir de ojos, a la final trompeta; porque será tocada la final trompeta, y los muertos serán levantados sin corrupción, y nosotros seremos transformados. Porque es menester que esto corruptible sea vestido de incorrupción, y esto mortal sea vestido de inmortalidad." 1ª Cor. 15:51-53.

 

Por Josué González Pérez.